Maniobras Exploratorias de Cadera y Pelvis para Ortopedas

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Francesc Octavio Mata, técnico orto protésico
Director de ECOT, Estudios Clínicos en Ortopedia Técnica
Director de Impronta Ortopedia, Tres Cantos, Madrid

 

INTRODUCCIÓN

Las maniobras exploratorias en ortopedia son fundamentales para conocer el estado músculo esquelético del paciente y por tanto abordar una solución técnica adecuada y personalizada. En muchas ocasiones un tratamiento ortésico, protésico o de ayudas técnicas puede llegar a ser patógeno si intentamos corregir la posición de un segmento articular que está bloqueado. En nuestra práctica diaria observamos la necesidad de interactuar con otros profesionales, que en muchas ocasiones preparan al paciente y lo sitúan en las condiciones óptimas para que nuestro trabajo sea eficaz y resolutivo. Con el presente artículo vamos a repasar maniobras básicas, que afectan a uno de los segmentos más importantes del cuerpo desde el punto de vista biomecánico: la pelvis y las caderas. La mayoría de problemas de la marcha se originan en las caderas y su entorno, las escoliosis de pacientes neurológicos en silla de ruedas, tienen su origen en la inestabilidad de las caderas en un altísimo porcentaje, las rotaciones protésicas que no entendemos, pueden estar originadas en un comportamiento asimétrico de las hemi pelvis o de las caderas (relacionado con nuestro artículo sobre el glúteo medio y las falsas asimetrías de MMII). Por tanto vamos a diferenciar ambos niveles de valoración, recordando que la cadera en determinados pacientes es una articulación de alto riesgo y siempre vamos a valorar con las precauciones necesarias.

LA PELVIS, BIOMECÁNICA Y SU VALORACIÓN

Tal como apuntaba, la pelvis es quizás el segmento esquelético más importante del cuerpo humano respecto a la locomoción. A partir de ella se originan los momentos de fuerza que nos permiten estar verticalizados en el espacio; y como consecuencia las dos posiciones funcionales más importantes del ser humano: la sedestación y la bipedestación. También es en este segmento donde se insertan u originan algunos de los músculos más potentes del cuerpo humano. Como breve repaso anatómico diferenciamos tres grandes huesos que coinciden en ese nivel: las dos hemi pelvis y el sacro, que se articulan entre sí a través de tres articulaciones: las dos sacro ilíacas y la sínfisis púbica.

Este sistema origina movimientos entre los tres huesos de adaptación al terreno irregular o a la postura sentado que hacen que se produzcan posiciones asimétricas entre las dos sacro ilíacas que influyen en la columna vertebral ( y que suelen ser el origen de muchísimas escoliosis de origen pélvico).

Las hemi pelvis se comportan de forma distinta en sedestación que en bipedestación, ya que los vectores de fuerzas son distintos, pero un técnico que conozca estas posiciones va a comprender mejor la biomecánica de sus productos y así mejorará la efectividad de los mismos.

La pelvis no puede ser valorada como un bloque en absoluto, ya que no lo es, y por tanto siempre valoraremos ángulos bilaterales, de cada lado cuando estemos en el plano sagital. Vamos a enumerar algunas de las maniobras que incluimos en nuestro protocolo ECOT de valoración:

• Test de la movilidad sacro ilíaca bilateral.
• Medida del ángulo pélvico sagital bilateral, que determina la anteversión o retroversión hemi pélvica.
• Posición del sacro, que mide el nivel de nutación/ contranutación.
• Identificación del Rombo de MIchaellis y el plano de Levineck.

TEST DE MOVILIDAD SACRO ILÍACA

Para conocer si las articulaciones sacro ilíacas tienen capacidad de movimiento adaptativo o no vamos a realizar este sencillo test que lo presentaremos en dos versiones: una en bipedestación y otra en decúbito.

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Versión A: con el paciente en bipedestación, le colocaremos con los pies juntos, rodillas extendidas y cadera a 180º. El ortopeda se colocará sentado en un taburete en la parte posterior del paciente y con los dedos pulgares identificará las articulaciones sacro ilíacas (justo debajo de las EIPS). En esta posición le pediremos al paciente que realice una flexión de caderas hacia delante para intentar tocarse los pies con las manos, sin doblar las rodillas. En teoría las dos articulaciones deben quedar en el sitio sin moverse. En el caso que una de ellas (o las dos) se desplacen hacia arriba y hacia delante, siguiendo el movimiento de la flexión, significa que están siendo arrastradas por la hemi pelvis y por tanto esa sacro ilíaca está bloqueada.

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Versión B: la utilizamos mucho en pacientes con parálisis cerebral sin capacidad de marcha, aunque también en todo tipo de pacientes. Colocaremos el paciente en decúbito supino, con extensión de rodilla y cadera a 180º. El ortopedia colocará su palma de la mano sobre las EIAS, con los codos extendidos y sus hombros a la altura de la pelvis del paciente. Acto seguido realizamos una presión unilateral hacia arriba y abajo a la vez sobre una de las espinas. En principio deberíamos notar como esa hemi pelvis cede hacia abajo por el efecto del movimiento de la sacro ilíaca, y la espina contralateral apenas experimenta movimiento. En el caso que arrastremos la hemi pelvis contralateral, significará que esa sacro ilíaca no se mueve y transmite el movimiento al lado contrario.

ÁNGULO PÉLVICO

angulo_pelvico_ok_okEl ángulo pélvico que usamos en fisioterapia y ortopedia técnica no es el ángulo pélvico de los cirujanos ortopédicos. Debemos tener claro que los que valoramos es una ángulo sagital de posicionamiento hemi pélvico relativo. Por tanto, deberemos hacer una valoración bilateral tomando dos ángulos, uno por cada lado. Para ello identificaremos los puntos de referencia que son las dos EIAS y las dos EIPS. El ángulo que forma la línea entre una EIAS y una EIPS del mismo lado, respecto al suelo o a la superficie de contacto (en el caso de la sedestación), es el ángulo pélvico, y dependiendo de su valor podremos determinar la cantidad de anteriorización o posteriorización hemi pélvicas que tenemos o la anteversión o retroversión pélvica que tenemos. Recordemos que los ángulos normalizados son distintos en bipedestación o en sedestación y por tanto el enfoque ortopédico debería ser distinto, lo que nos lleva muchas veces a posicionar de forma incorrecta.

ÁNGULO SACRO

El ángulo sacro lo medimos teniendo en cuenta el ángulo que forma la cresta del sacro respecto al suelo si estamos en bipedestación y respecto a la superficie de apoyo si estamos en sedestación.

ROMBO DE MICHAELLIS

rombo_de_michaellis_ok_okEl rombo pélvico es una figura geométrica que nos define la posición de todo el conjunto de la pelvis y sus ili0ones, con lo que podemos relacionar cuatro grandes huesos entre sí: las dos hemi pelvis, el sacro y la vértebra lumbar tercera (L3). El estado de simetría máxima se define como un paralelepípedo simétrico, en el que se forma un rombo cuyo vértice superior es la apófisis espinosa de L3, el vértice inferior es el coxis y los vértices laterales son las EIPS. Por tanto, lo que vamos a valorar es si la postura del paciente afecta a la posición pélvica y de columna marcando los puntos de referencia y observando el sesgo de la figura obtenida respecto a la simétrica.

 

 

PLANO DE LEVINECK

plano_de_levineck_ok_okEl plano de Levineck resulta muy útil para identificar los movimientos asimétricos pélvicos que buscamos en el rombo, pero en pacientes que están sedestados y no tienen capacidad de activación pélvica muscular, por lo que nos resulta imposible identificar esa figura. Al abordarlo por delante, lo que buscamos es un plano de corte, en el que se incluyan tres puntos: la sínfisis del pubis, y las dos EIAS. En el caso que el plano quede oblicuo, respecto al eje de la vertical del paciente, podemos hablar de que existe asimetría pélvica (no confundirlo con posturas rotadas en las que el eje también está rotado y por tanto se nos presenta paralelo al plano).

 

 

 

CADERAS, BIOMECÁNICA Y SU VALORACIÓN

Las caderas tienen un rango de movimientos determinado que nos da pistas sobre su nivel de afectación o su morfología. Las afectaciones más habituales que vemos en ortopedia técnica son las alteraciones de la cabeza del fémur, y los desequilibrios musculares, aunque también es fundamental conocer el estado del acetábulo. En exploración física desgraciadamente no podemos ver muchos parámetros que solo valoramos mediante radiografía, de hecho en nuestro centro solo realizamos posicionamiento bajo estudio radiológico, ya que de otra manera perdemos muchísima información. Es importantísimo tener en cuenta que dependiendo de la posición hemi pélvica, y por tanto del acetábulo, la cadera tendrá un comportamiento u otro. De la cadera vamos a valorar:

• Rangos de movimiento en los tres planos: flexo extensión, abducción/adducción, rotación externa/ interna.
• Orientación de la cabeza femoral transversa: ángulo de ante o retro torsión femoral o de declinación.
• Coaptación posterior.

RANGOS DE MOVILIDAD DE CADERA

Comenzaremos valorando la movilidad de cadera con el objetivo de identificar resistencias, chasquidos, zonas dolorosas o topes al movimiento de la cadera. Para comenzar, las maniobras las realizaremos en decúbito supino y en decúbito lateral, con la cadera extendida a 180º y extensión de rodillas. La primera maniobra consistirá en valorar la flexión de cadera, en decúbito supino, flexionaremos hasta llegar al tope que nos marca el contacto de la rodilla con el pecho. La referencia que aconsejamos tomar a la hora de realizar goniometría es la del ángulo pélvico.

La segunda maniobra consistirá en valorar la capacidad extensora de la cadera, también respecto al ángulo pélvico. Esta maniobra la realizaremos en decúbito lateral, y pondremos una mano sobre la pelvis posterior, para realizar freno a la tendencia extensora, y con la otra suspenderemos la pierna para llevarla a extensión, tal como se muestra en las imágenes.

La tercera maniobra consistirá en valorar la abducción y adducción. En este caso vamos a valorar tres cosas; en la abducción valoraremos la resistencia de los adductores largo o bi articular y cortos, o mono articulares, y en la adducción valoraremos una sola maniobra.

En el primer caso, colocaremos al paciente en decúbito supino, con las rodillas flexionadas unos 100º, para inhibir el efecto del gracilis, y valorar únicamente la resistencia de los adductores cortos, si la hubiese. Ni que decir tiene que el objetivo final es doble en estas valoraciones; por un lado comprobar la movilidad de la articulación pura, y por el otro ver el estado muscular. En esta postura realizaremos
una abducción de la cadera hasta llegar al punto en el que comencemos a arrastrar a la pelvis contralateral.

En el segundo paso, realizaremos la misma maniobra pero en este caso con extensión completa de rodilla, lo que mantiene al gracilis tenso y por tanto tiene en cuenta su influencia sobre cadera (esta maniobra tiene sentido para pacientes que tienen marcha, obviamente.

rangos de movilidad de cadera_ok

La tercera la tenemos que realizar con una ligera flexión de cadera para poder rebasar la pierna contraria por encima y valorar la adducción del lado a valorar. Tengamos en cuenta que a mayor flexión, más inhibimos el efecto del glúteo medio y de la fascia lata. Las rotaciones recomendamos valorarlas también de dos formas diferentes, ya que la biomecánica de la cadera varía según la postura en la que vayamos a trabajar ortopédicamente. Por un lado valoraremos la rotación externa e interna con extensión de rodilla, y por el otro a un ángulo de 90º de cadera para así poder ver las diferencias, que nos dan muchísima información sobretodo referida al acetábulo.

ORIENTACIÓN DE LA CABEZA FEMORAL, TEST DE STAHELI

staheli_ok_okPara realizar esta valoración, precisamos colocar al paciente en decúbito prono, con flexión de rodilla, y valoraremos primero una extremidad y luego la otra. El test consiste en trazar una línea perpendicular a la camilla, y que contenga la tibia y el pie, a partir de la cual realizaremos rotaciones externas o internas hasta palpar la prominencia del trocánter mayor, punto en el cual nos detendremos. El ángulo formad entre la tibia en esa posición, y la perpendicular imaginaria que hemos realizado al principio, será el ángulo de ante o retro torsión del fémur, y que nos ayudará a comprender el por qué una prótesis nos está dando problemas en su aleta interna o el por qué nuestro paciente con parálisis cerebral cierra o abre mucho los pies, por poner unos ejemplos.

 

COAPTACIÓN FÉMORO ACETABULAR POSTERIOR

coaptacion_ok_okEste test tiene especial relevancia para pacientes sedestados, o que tienen marcha con un patrón de triple o de doble flexión. La cadera suele desestabilizarse por la parte supero posterior en los
casos en los que tenemos ángulo acetabular aumentado (displásico) o bien orientación acetabular
sagital aumentada. En principio los pacientes que tienen coxa vara, son menos propensos a sufrir esta alteración, que puede derivar en subluxación o luxación completa, ya que el ángulo de inclinación les protege de esta “huida” pero sin embargo son más propensos a la luxación anterior, cuando la combinamos con rotaciones externas, que en sedestación se aplican indiscriminadamente a todo el mundo. El test lo realizaremos en decúbito supino, flexionaremos la caderas a 90º así como la rodilla, y con una mano mantendremos la pierna en esa posición mientras que con la otra palparemos el final superior del trocánter mayor, para ver con presiones axiales de arriba hacia abajo, el nivel de movimiento que tiene la articulación.

CONCLUSIONES

La valoración biomecánica de las articulaciones es fundamental para optimizar nuestro trabajo, y sin estos conocimientos muchas veces actuamos a ciegas. Desde aquí, insistimos una y mil veces en no caer en la trampa de estandarizar las posturas ni los tratamientos, ya que cada persona tiene unas especificidades concretas que la hacen única, y único debe ser su abordaje. No hemos facilitado rangos “normales” por qué consideramos un error el marcar ángulos concretos como correctos debido a que la goniometría aceptable para un individuo es multifactorial, y debemos tener en cuenta varios elementos: la morfología concreta del hueso, la posición ósea, que como hemos dicho ya, define el rango articular, la afectación muscular del entorno articular y las posibles lesiones asociadas existentes. Por ultimo quiero hacer mención de las alteraciones que cursan con movimientos involuntarios, y a las posturas de “huida” como las antialgicas, que establecen patrones que llegan a limitar el movimiento articular parcial. La valoración biomecánica es la parte fundamental previa a una correcta ortetización, protetización o sedestación, y en muchas ocasiones podría ser el único medio para evitar secuelas irreversibles en grupos de pacientes en estado de riesgo.

Más información:

estudiosortopedia.com

info@estudiosortopedia.com

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